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RISAS Y BUFONES EN LA EDAD MEDIA

Sobrevivir como bufón en una época donde por un mal chiste te achataban la cabeza a mandobles no era tarea fácil. Entonces no bastaba con que supieras las mejores bromas de la comarca, que tuvieras una agilidad mental increíble, que fueras un diestro acróbata, experto tañedor de laúd y flauta, declamaras de memoria leyendas y gestas históricas, sino que además debías añadir una enorme capacidad para aguantar insultos y humillaciones y, de ser posible, ser enano, deforme y lo suficientemente feo como para provocar el único efecto deseado por todos: reír. Biológicamente la risa “es una expresión compartida de alivio tras pasar el peligro. La laxitud que sentimos tras reírnos puede ayudar a inhibir la respuesta agresiva, convirtiendo la risa en un signo de conducta que indica la confianza en los compañeros” [John Morreal], pero durante la Edad Media el tema desató polémica. Mientras Aristóteles estableció que la risa era un rasgo inherente en el hombre, la Iglesia sostuvo lo contrario,...

LA SOBERBIA Y LOS NIÑOS

La soberbia va cogida de la mano del orgullo y del amor propio y como con cualquier cosa en exceso puede ser perjudicial para cualquier persona que lo padece, ya que en pequeñas dosis denota carácter y personalidad pero en exceso puede ser un gran defecto que deja entrever grandes carencias. Pero claro ¿cómo se distingue la soberbia, del orgullo y del amor propio si suelen ir acompañados? ¿Cómo diferencia que un niño tiene soberbia y no que es un niño con una personalidad bien establecida? La soberbia es un indicador claro de inseguridad personal y falta de autoestima. Cómo es un niño soberbio Un niño con soberbia necesitará sentirse siempre superior a los demás y sentir cómo los demás son menos que él. Además son niños arrogantes y orgullosos que les gusta presumir de sus logros y que además les cuesta controlar el enojo si hay alguien que no es capaz de halagarle sobre lo que alardea. Por si fuera poco el niño con soberbia quiere ser querido pero al mismo tiempo le cuest...

DISCRIMINAR POR ESTÉTICA

Para terminar nuestra campaña en contra de cualquier forma de discriminación, hablaremos de todo lo relacionado a la estética y apariencia de una persona como motivo de discriminación en diferentes ambientes: escolares, laborales y públicos. La discriminación por estética y apariencia no solo se refiere a la belleza de la persona, ya que el concepto de belleza es muy subjetivo y no es el mismo para una u otra persona, sino todo lo que tiene que ver con la apariencia física, desde aspectos con los que nacemos como rasgos faciales o corporales, hasta otras variables como obesidad, cicatrices, tatuajes, perforaciones, alguna enfermedad o hasta la forma de vestir. La falta de tolerancia y aceptación es, al igual que en otras formas de discriminación, su cuna y origen, pero ésta viene en una forma más sutil y contra la que no muchas personas se atreven a enfrentarse. Por ejemplo, una situación común es que en lugares como boliches o restaurantes haya una especie de segregación en...

Infoxicación la nueva gula del conocimiento

Dos décadas atrás, cuando la galaxia de Gutemberg lo era todo, cuando los libros y revistas eran nuestra fuente del saber, también era más sencillo definir nuestros intereses, nuestras preferencias y nuestras elecciones en lo que búsqueda de la información se refiere. Somos seres narratológicas y toda línea del saber tenía una respetable duración. De aquello a la discrecionalidad disruptiva actual hay un verdadero abismo y nos hemos convertido como especie en degustadores de cuanto se nos vaya ocurriendo cuando estamos en esa biblioteca babélica y laberíntica que es la información en tiempos de lo virtual. Picoteamos por aquí y por allá y nos podemos sorprender, si es que logramos detenemos heroicamente, muy lejos de los intereses que realmente tenemos.  Ya hay quienes, Alfons Cornella, detenerse a pensar en las líneas de interés que tenemos (música provenzal, liderazgo instructivo, masajes reductores, teoría de cuerdas, etc.,). Claro que para ello hay que remitirnos a un auto...